Haze es el elegido, es el juego que luchará con Halo 3 por el primer título de mejor shooter de la Next-Gen, y viene barnizado con uno de los mejores apartados gráficos que hemos podido ver. Un futuro tecnológicamente avanzado, una droga que potencia nuestras habilidades pero con grandes efectos secundarios, y una corporación tiránica que expande su control militar por todo el mundo, son sus principales ingredientes.